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	<title>Comentarios en: RETAGUARDIA CRÍTICA</title>
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	<description>Espacio personal de reflexión sobre arquitectura y urbanismo</description>
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		<title>Por: Federico García Barba</title>
		<link>http://www.garciabarba.com/islasterritorio/retaguardia-critica/#comment-795</link>
		<dc:creator>Federico García Barba</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Sep 2009 15:36:02 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Estimado Fariña:&lt;br /&gt;Me alegro mucho que haya salido hacia delante de esas fastidiosas cuestiones de salud que te tenían un poco retirado. La verdad es que echaba en falta esos comentarios a mis textos que me daban tanto ánimo.&lt;br /&gt;La cuestión de la retaguardia crítica es algo que vengo pensando desde hace ya unos cuantos años. Creo que no es necesario estar en la primera fila del relumbrón mediático para aportar algo al debate de tu profesión. Pero también es verdad que hasta hace muy poco uno se veía totalmente frenado por el poder despiadado de aquellos que detentaban el control y filtro de acceso a los medios de comunicación convencionales. &lt;br /&gt;En el caso de los arquitectos, es algo verdaderamente descorazonador lo que ha ocurrido con el mundo de las publicaciones profesionales en los últimos 20 años. Sobre todo en España. Un espacio que me atrevería a decir que ha quedado en manos de aquellos encantados con el glamour de las imágenes, si no ha sido totalmente colonizado por la publicidad.&lt;br /&gt;Ahora ya es posible llegar a aquella gente que comulga con tus planteamientos de una manera más sencilla y debatir en pie de igualdad sobre las cosas que verdaderamente nos afectan. No sé cuanto durará este reducto de libertad que se ha abierto. Por eso, mejor mantenerse a la retaguardia sin asomarse mucho a la primera fila de esta guerra por el futuro y poder ver las cosas con un poco de distancia.&lt;br /&gt;En cuanto a mi texto, es parte de un trabajo en progreso que, de una manera o de otra, formará parte de mi discurso de ingreso en la Academia Canaria de Bellas Artes. Un acto que tendrá lugar el mes próximo, si no ocurre algún imprevisto. Es una reflexión que junto con algunos post anteriores y otros que vendrán ha salido así en bruto para explicar, y explicarme, lo que yo personalmente he hecho en arquitectura. Si es que he hecho algo que valga verdaderamente, que realmente no lo sé. &lt;br /&gt;Y lo hago así a base de pequeños recuerdos y empujes de pensamiento que les relato. El próximo que publicaré probablemente pronto se referirá a arquitectura y lugar específico.&lt;br /&gt;¡Ya lo ven, queridos lectores, a mí también me puede la falsa modestia!]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Fariña:<br />Me alegro mucho que haya salido hacia delante de esas fastidiosas cuestiones de salud que te tenían un poco retirado. La verdad es que echaba en falta esos comentarios a mis textos que me daban tanto ánimo.<br />La cuestión de la retaguardia crítica es algo que vengo pensando desde hace ya unos cuantos años. Creo que no es necesario estar en la primera fila del relumbrón mediático para aportar algo al debate de tu profesión. Pero también es verdad que hasta hace muy poco uno se veía totalmente frenado por el poder despiadado de aquellos que detentaban el control y filtro de acceso a los medios de comunicación convencionales. <br />En el caso de los arquitectos, es algo verdaderamente descorazonador lo que ha ocurrido con el mundo de las publicaciones profesionales en los últimos 20 años. Sobre todo en España. Un espacio que me atrevería a decir que ha quedado en manos de aquellos encantados con el glamour de las imágenes, si no ha sido totalmente colonizado por la publicidad.<br />Ahora ya es posible llegar a aquella gente que comulga con tus planteamientos de una manera más sencilla y debatir en pie de igualdad sobre las cosas que verdaderamente nos afectan. No sé cuanto durará este reducto de libertad que se ha abierto. Por eso, mejor mantenerse a la retaguardia sin asomarse mucho a la primera fila de esta guerra por el futuro y poder ver las cosas con un poco de distancia.<br />En cuanto a mi texto, es parte de un trabajo en progreso que, de una manera o de otra, formará parte de mi discurso de ingreso en la Academia Canaria de Bellas Artes. Un acto que tendrá lugar el mes próximo, si no ocurre algún imprevisto. Es una reflexión que junto con algunos post anteriores y otros que vendrán ha salido así en bruto para explicar, y explicarme, lo que yo personalmente he hecho en arquitectura. Si es que he hecho algo que valga verdaderamente, que realmente no lo sé. <br />Y lo hago así a base de pequeños recuerdos y empujes de pensamiento que les relato. El próximo que publicaré probablemente pronto se referirá a arquitectura y lugar específico.<br />¡Ya lo ven, queridos lectores, a mí también me puede la falsa modestia!</p>
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		<title>Por: José Fariña</title>
		<link>http://www.garciabarba.com/islasterritorio/retaguardia-critica/#comment-794</link>
		<dc:creator>José Fariña</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Sep 2009 22:23:50 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Federico: ya me voy reencontrando con las viejas cosas después de atender a las urgencias de la salud, y he tardado bastante tiempo en leer todos los artículos atrasados de tu blog pero ha merecido la pena. El de Bath es sencillamente genial y a la discusión entre las relaciones entre arquitectura y escultura debería de dedicarle unos cuantos párrafos pero todavía tengo bastantes urgencias que atender y, además, probablemente se haya pasado el momento. Pero sí que me gustaría decir algo respecto a la Retaguardia Crítica. Me ha parecido bastante lúcido y coherente el desarrollo del artículo pero no entiendo muy bien la conclusión a la que llegas (probablemente porque todavía no esté en plena forma y no sea capaz de detectar ciertas ironías y se me atraviesen las piruetas verbales). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente parecería que en los momentos de crisis (no hay duda de que estamos en uno) justamente lo que tienen que hacer aquellos con cosas que decir, es situarse a la vanguardia e intentar que el nuevo tiempo alumbre cuanto antes y con los menores daños posibles. Comprendo que eso es, a veces, poco confortante y que se corre el riesgo de terminar quemado en el intento. Sin embargo pienso que esta debe de ser la obligación de cualquiera con unas mínimas inquietudes intelectuales. Por lo menos así entiendo la existencia de blogs como el tuyo o el de Andrés que se caracterizan precisamente por plantar cara a la situación. No me gustaría que, de repente, te recluyeras en una retaguardia sosegada y confortable (es un pensamiento retórico porque estoy seguro de que no lo vas a hacer). Un abrazo.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Federico: ya me voy reencontrando con las viejas cosas después de atender a las urgencias de la salud, y he tardado bastante tiempo en leer todos los artículos atrasados de tu blog pero ha merecido la pena. El de Bath es sencillamente genial y a la discusión entre las relaciones entre arquitectura y escultura debería de dedicarle unos cuantos párrafos pero todavía tengo bastantes urgencias que atender y, además, probablemente se haya pasado el momento. Pero sí que me gustaría decir algo respecto a la Retaguardia Crítica. Me ha parecido bastante lúcido y coherente el desarrollo del artículo pero no entiendo muy bien la conclusión a la que llegas (probablemente porque todavía no esté en plena forma y no sea capaz de detectar ciertas ironías y se me atraviesen las piruetas verbales). </p>
<p>Aparentemente parecería que en los momentos de crisis (no hay duda de que estamos en uno) justamente lo que tienen que hacer aquellos con cosas que decir, es situarse a la vanguardia e intentar que el nuevo tiempo alumbre cuanto antes y con los menores daños posibles. Comprendo que eso es, a veces, poco confortante y que se corre el riesgo de terminar quemado en el intento. Sin embargo pienso que esta debe de ser la obligación de cualquiera con unas mínimas inquietudes intelectuales. Por lo menos así entiendo la existencia de blogs como el tuyo o el de Andrés que se caracterizan precisamente por plantar cara a la situación. No me gustaría que, de repente, te recluyeras en una retaguardia sosegada y confortable (es un pensamiento retórico porque estoy seguro de que no lo vas a hacer). Un abrazo.</p>
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