El poblado de Los Cristianos y el turismo

 Vista de la costa de Los Cristianos. Isla de Tenerife, 1920
Aquí presentamos una selección de imágenes del momento en que se inició el desarrollo turístico en el sur de Tenerife, alrededor del pequeño poblado de pescadores de Los Cristianos.

Hacia 1960, algunos visitantes nórdicos descubrieron las bondades climáticas del sur de la isla de Tenerife. Ya a finales de esa década se habían instalado algunas casas de reposo dedicadas a la recuperación de enfermedades pulmonares y la rehabilitación física durante la temporada invernal del hemisferio Norte. Estas primeras implantaciones singulares fueron los catalizadores de una colonización turística sin precedentes que ha generado una auténtica ciudad en apenas medio siglo.

 
En esa época, el acceso por carretera al sur de la isla era extremadamente dificultoso requiriendo un esfuerzo de varias horas para atravesar los asentamientos poblacionales que salpicaban las medianías de la vertiente sur de la isla. La carretera del sur unía la capital Santa Cruz con los pueblos del sur de la isla partiendo como un ramal desde el cruce de la Cuesta en la periferia de la ciudad y conectando sucesivamente Candelaria, Güimar, Fasnia, Arico y Granadilla para llegar finalmente a Los Cristianos desde la parte alta de Arona.

 El modelo de ordenación del Plan Insular de tenerife. Doxiadis Ibérica, 1972
Una idea urbanística para la planificación de la isla, el Plan Insular de 1972, diseñado por Doxiadis Ibérica daría carta de naturaleza a una serie de iniciativas que transformarían de una manera radical la forma en que se relacionaban los tinerfeños con la isla, sus comunicaciones, su economía, etc. En ese documento se prevería el trazado de una nueva vía de comunicación y conexión con el sur insular que sería fundamental para el cambio de modelo territorial, la autopista TF-1. Junto a ella se diseñaban también toda una batería de infraestructuras y asignaciones de suelo que han pautado el desarrollo de la isla a lo largo de una cincuentena de años. Es el caso del aeropuerto Reina Sofía, el puerto y polígono industrial de Granadilla, la asignación de la costa para el uso turístico, etc.
 La Casa de Suecia, situada junto a la costa de Los Cristianos. 1964
A comienzos de los años 70 ya empezarían a surgir edificaciones destinadas a servir a esa demanda que empezaba a surgir relacionada con la utilización de la franja litoral para el baño y el soleamiento. En Los Cristianos, una instalación pionera sería la conocida como casa de los suecos, que se situaría en uno de los extremos de su playa y que, hoy en día, se encuentra inmersa en el interior del continuo urbano dando frente al paseo costero peatonal. Tras ella vendría el proyecto de Wintersol, un establecimiento sanitario ya planificado con racionalidad y que incluiría servicios y espacios para la rehabilitación. Sería un trabajo modélico de los arquitectos Díaz Llanos y Saavedra que serviría de referencia a gran parte de las edificaciones posteriores destinadas, de una u otra manera, a acoger a los nuevos visitantes provenientes del norte de Europa.
 
En una decena de años se incorporarían numerosas edificaciones al pequeño poblado de pescadores de Los Cristianos que transformarían radicalmente su morfología primitiva sobre bases muy endebles. Sería con la definición de la urbanización colindante de Las Américas cuando se proyectaría de verdad la ciudad turística sobre bases técnicas más sólidas, de acuerdo nuevamente al diseño funcional de Doxiadis Ibérica.
Las imágenes que aquí reunimos, reflejan de alguna manera esa etapa inicial de la urbanización de un territorio que hoy se ha convertido en uno de los motores que mueven la economía de la isla de Tenerife.
 
 La playa de Los Cristianos en 1960
 El litoral de la bahía de Los Cristianos en 1950. Se aprecia ya construida la casa ´Tavío
 La calle principal y la plaza de la iglesia, vistas desde el antiguo Hostal Reverón
 Los modelos de edificios de nueva construcción con destino turístico. Los Cristianos, 1968 
Wintersol, instalación de talasoterapia y rehabilitación. Díaz Llanos y Saavedra, arquitectos. 1970

4 comments to El poblado de Los Cristianos y el turismo

  • Tomas Dorta

    La verdad que el cambio que ha tenido la isla en los últimos 50 años es impresionante e indescriptible, yo soy consciente del cambio de los últimos 20 y me sombro cada vez que pienso en ello… Mi padre y mis tíos que han visto el crecimiento de las islas y han sido testigos directos al trabajar en la construcción; siempre hablan de cuando el Médano o Los Cristianos eran pueblos pesqueros donde incluso les ofrecían tierras regaladas para que se construyeran una casa y se quedasen a vivir allí… Impresionante.

  • Ramón Arsenio Pérez Ventura

    Te agradezco estos inolvidables recuerdos, con 7 años poniamos la tienda de campaña, al lado de las barcas, mi familia no tenia para ir al Reveron…Gracias.
    Aunque siempre me gustó más el Médano, del cual disfrute ya teniendo 14-18 años, y he visto fotos de la actualidad que me han dejado perplejo y muy impresionado, hace que no voy 20 años…

  • Es que solo somos conscientes -cuando vemos este tipo de imágenes- de la magnitud de lo que ha cambiado el territorio en todas partes . Probablemente, sea la marcha inexorable de la historia de la que no nos preocupabamos cuando algunos eramos pequeños, hace ya cincuenta años. Por eso, me he dedicado ultimamente a recopilar algunas vistas de Canarias y publicarlas aquí, comentadas con mis pensamientos.

  • José Iván Bolaños

    Estimado D. Federico García, muchas gracias por deleitarnos con estas imágenes. La ciudad de Los Cristianos tiene para mí un interés especial, un “sabor” especial, dado que durante un tiempo estuve realizando trabajo de campo en ella y también en su entorno debido a varios proyectos. A partir de ahí le tengo un cariño especial a esa ciudad. Tal es así que recomiendo encarecidamente la lectura de la siguiente obra:

    “Galván Tudela, J. A., González Lemus, N., Moore, K. E. y Hernández Armas, R. (2004) Sol de invierno. Homenaje de Arona al turismo sueco, Patronato de Turismo del Ayuntamiento de Arona y Ediciones Llanoazur, Arona, 157 páginas”.

    Para aquellos/as interesados/as, redacté una reseña de ese libro que publiqué en la revista Polígonos, nº 14, páginas 204-208.