WHO’S YOUR CITY?

¿Quién es tu ciudad?
Richard Florida
Basic Books. New York 2008
En 2007, la proporción de población planetaria situada en las ciudades superó el 50% del total mundial, de acuerdo a cálculos efectuados por Naciones Unidas. En 30 años más, la cadencia de concentración de la humanidad en una pequeña parte de la superficie del planeta hará que un posible Homo urbanus supere en más de dos tercios al anterior Homo sapiens. Pero ¿Cuáles son los catalizadores de esta larga marcha de la urbanización y su aceleración contemporánea?

El economista e investigador social
Richard Florida ha dedicado los últimos veinte años de su trabajo a responder esta cuestión. Autor del extraordinario estudio sobre las elites intelectuales de Estados Unidos, titulado El ascenso de la clase creativa, ha resumido brillantemente sus análisis más recientes en otro texto relevante: Who’s your city. ¿Cual es tu ciudad? subtitulado, como la economía creativa está haciendo que la decisión más importante de tu vida sea la elección del lugar donde vivir, es fundamental para entender los procesos de concentración de la población y la riqueza mundial en una escasa cincuentena de localizaciones geográficas. Algo que también he comentado desde otra perspectiva en una entrada anterior.
El proceso de formación de las ciudades y su desarrollo es un episodio reciente en la historia de la humanidad. En 2007 la revista
The Economist resumía está cuestión en un artículo muy revelador:

El hábitat del hombre en sus inicios estaba relacionado con la necesidad de encontrar alimento: la caza y la recolección eran objetivos naturales. Solo al final de la última glaciación, hace aproximadamente 11.000 años, empezó a construir algo parecido a un poblado, y por ese tiempo el hombre llevaba sobre la tierra más de 120.000 años. Tuvieron que pasar otros seis milenios, hasta los días de la antigüedad clásica, para que se desarrollaran ciudades de más de 100.000 habitantes. Incluso a comienzos del siglo XIX solo el 3% de la población mundial vivía en las ciudades.

Otro texto que incide en esta cuestión, Donde están los cerebros, publicado por Florida en 2006 en la revista Atlantic Monthly hacía un resumen histórico de la continuación del proceso de urbanización hasta nuestros días. En ese trabajo se establecían unas hipótesis muy plausibles sobre las razones que dan pié a la continua concentración de la población mundial en un escaso número de enclaves altamente urbanizados y desarrollados económicamente. Florida lo define como la migración significativa.
Los patrones recientes de desplazamiento poblacional en los países avanzados y dentro de las áreas urbanizadas, se han caracterizado a partir de los años 60 del siglo XX por un abandono masivo de los centros urbanos hacia una primera periferia de suburbios, algo que en América se conoce como sprawl. Decenas de millones de personas han abandonado la casa de sus antecesores en los núcleos centrales de las ciudades para situarse en esa periferia suburbial en la que se ha desarrollado una oferta sin precedentes de nueva vivienda, mejor infraestructura y servicios en una bucólica vuelta a una ruralidad idealizada.
En Estados Unidos, este proceso ha ido incluso más allá, como ha señalado otro autor, Joel Garreau, fundamental para entender los fenómenos en curso y cuyo libro Edge Cities, explicaba la aparición de lugares más alejados de los centros urbanos tradicionales, alrededor de los cuales se ha ido concentrado nueva población y una actividad económica avanzada, cruces de autopistas, parques empresariales y centros comerciales gigantescos. Es lo que llegó a definir como ciudades en el borde o exurbia.
Florida ha continuado la descripción de los procesos urbanizadores en América del Norte, explicando que existe un potente proceso de reasignación demográfica en curso: la relocalización masiva de los mejor preparados, mejor educados y mejor pagados en un pequeño número de regiones metropolitanas. La migración significativa se observa en la creciente concentración de los graduados universitarios en algunos lugares concretos. Casi la mitad de los residentes en la bahía de San Francisco en California son graduados universitarios. Y de acuerdo a los datos que aporta, la concentración de la cohorte demográfica de mayores ingresos es incluso mayor en los barrios centrales de determinadas ciudades, avalando la tesis de lo que algunos denominan
gentrificación de los centros urbanos.
La atracción generada por algunos lugares del planeta es tan potente que existe un poderoso proceso por el cual una gran parte de la población joven y con mayor nivel intelectual trata de emigrar por todos los medios hacia esas regiones en las que se concentra la gente mejor preparada y con más altos ingresos (la clase creativa que ha definido Florida), donde suelen vivir con dificultades hasta lograr una posición aceptable o hasta que se vean forzados a regresar a sus lugares de origen debido a las grandes dificultades que esas ciudades imán también ofrecen a los más desfavorecidos.
La gente ambiciosa y con más talento necesita vivir en estos centros urbanos o regiones avanzadas que funcionan aumentando su atractivo en aras a realizar su mayor potencial económico. El desarrollo de las habilidades del talento necesita de una alta interacción y conexión para acelerar los procesos de innovación y de ahí la aparición de los llamados clusters empresariales sobre los que teorizaba en el pasado también el economista
Michael Porter.
Las regiones avanzadas del mundo tienen para ello ventajas innegables que tienen que ver con la calidad de vida pero también con la existencia de mercados de trabajo de alta remuneración e instituciones culturales y políticas sofisticadas.
Por ello, la inducción del desarrollo, tan buscado políticamente, ha pasado a estar ligado a la comprensión de las razones que atraen a esa clase creativa, estimular la oferta de lugares en los que sea posible la emigración y concentración de las personas con mayor talento.

Interpretación de la localización de la concentración mundial del talento. En azul, las regiones avanzadas citadas por Florida. En rojo, las megaciudades que superan los 10 millones de habitantes. Elaboración propia

Las regiones del mundo con más éxito en el actual injusto reparto de la riqueza, están crecientemente habitadas en sus zonas centrales por los trabajadores con mayor nivel de ingresos, alta movilidad de empleo y talento, que viven una vida de grandes privilegios, apoyados por una masa de trabajadores de servicios malparados que se localizan en unas periferias cada vez más lejanas.
Como consecuencia de la actual deriva mundial, el espacio planetario ocupado por la humanidad se está dividiendo entre unos enclaves habitados por estas privilegiadas clases creativas junto a los emigrantes con talento que desean acceder a esos privilegios y el resto del planeta en el que las dificultades para conseguir los bienes más básicos se está incrementando paulatinamente.
Sin embargo, en la opinión de algunos optimistas, como el periodista americano
Thomas L. Friedman, el mundo se está transformando en un lugar igualitario, plano con el advenimiento de las nuevas tecnologías, en el que cualquiera puede acceder a los mismos servicios siempre que disponga de los recursos necesarios. La realidad que expone Florida es bien distinta: mientras una gran parte del habitat de la humanidad se iguala en la pobreza y la escasez de todo tipo de recursos y servicios esenciales, unos escasos lugares se diferencian concentrando la mayor parte de la riqueza.
Es lo que el autor conceptúa en una inteligente metáfora como un mundo de pocas cumbres sobre la gran planicie (a spiky world over the flat surface). Lo que es más grave, no existen signos de una tendencia a la nivelación general sino que aquellos lugares con mayor riqueza siguen incrementando su diferencia frente al resto del territorio que tiende a languidecer paulatinamente. La innovación y los recursos económicos siguen concentrándose. La tendencia a la globalización significa de acuerdo a esta tesis la concentración de las actividades de más alto nivel, la investigación avanzada, el diseño sofisticado, las finanzas complejas, los medios de comunicación más potentes, etc., en unos pocos puntos del planeta.
El equipo de Florida equipara esta forma de distribución de la riqueza y concentración del poder con la imagen que la tierra presenta por la noche. Han establecido una correlación entre las partes más iluminadas del mundo con las regiones más ricas, basándose en la comparación y el análisis estadísticos de una multiplicidad de factores.
Lo que algunos han bautizado como megaregiones son estos ámbitos poblacionales masivos que se han ido formando en Europa Occidental, América del Norte y, más recientemente, en el Sureste de Asia. En estos conglomerados se han organizado unos ecosistemas urbanos que agrupan a los centros de investigación más avanzados, las empresas mas potentes, los mercados de trabajo más flexibles, el capital riesgo más adaptado a la innovación, etc., entre otros elementos económicos relevantes.
Traduciendo la reflexión de Florida que está fundamentalmente orientada a Norteamérica, se puede dibujar un mapa del planeta que presenta un grupo de una treintena de enclaves que superan en cualquier caso, los seis millones de habitantes y algunos pueden alcanzar hasta la centena, se desarrollan en vastos espacios de cientos de kilómetros de largo, fuertemente comunicados y con innumerables infraestructuras y dotaciones de todo tipo.
La costa Este de Estados Unidos, entre Boston y Washington es el ejemplo más socorrido junto con la región de los grandes lagos entre Chicago y Pittsburg; pero la megarregión más significativa actualmente, es la que se desarrolla entre Tokio y Osaka en la isla japonesa de Honshu. En Europa, los conglomerados entre Londres y Manchester, Ámsterdam y Bruselas, Milán y Romas o Barcelona Lyon, junto a la región de Ile de France alrededor de París son los espacios con más posibilidades para la emigración creativa. En la terminología avanzada por Florida, Lon-chester, Ams-Brus, Mil-Roma y Barc-Lyon.

Regiones europeas en las que se concentra la clase creativa según Florida. Elaboración propia.

En España, a partir de este análisis, resulta significativo que la región madrileña con sus escasos cinco millones y su aislamiento geográfico en el centro de la meseta tenga importantes dificultades para competir en el sistema económico global.
Por eso hoy, y para una gran parte de la población mundial, la terrible disyuntiva a que nos aboca el sistema económico imperante es permanecer en los lugares en que nos ha tocado nacer y ver como se empobrece tu entorno o emigrar hacia los centros en los que se desarrolla la despiadada lucha por el acaparamiento del poder y la riqueza.

5 comments to WHO’S YOUR CITY?

  • Federico: ya estamos volviendo. Unos desde esos lugares de competencia feroz donde están ¿los mejores? y otros desde lugares donde están los parias. Me ha gustado la reflexión porque se pone en clave de creatividad y no de consumo. De todas formas me mosquea que coincidan los lugares donde se concentran ¿los mejores? cerebros con los lugares de mayor consumo (eléctrico, por ejemplo) ¿No será que, cómo siempre, la vara de medir los “mejores” cerebros es la misma que la vara de medir la competencia más feroz, el consumo de mayor despilfarro o el poder más radicalmente colonialista? Me gustaría saber qué son “los mejores cerebros” ¿los que salen de las universidades más prestigiosas, los que ganan más dinero, los que alcanzan las más altas cumbres en los partidos políticos, los que más publican en revistas de investigación, los más afamados directores de cine, los escritores de mayor tirada? De lo que no hay duda es de que, en determinadas regiones, se concentra mucha gente. Según la teoría de probabilidades deberían de existir muchos “buenos cerebros”, muchos “delincuentes habituales”, muchos “criminales”, muchos “políticos”, muchos “artistas”, muchos “científicos”, muchos “universitarios”… Doy por supuesto que, en esas regiones, no hay muchos agricultores, ni muchos ganaderos, ni muchos pescadores, por ejemplo. Interesante artículo, me gustaría repensar el tema (a ver si algún día tengo tiempo) desde posturas vitales alternativas al único pensamiento dominante (bueno, ahora además de windows tenemos google, no sé de que nos quejamos).

  • Hola Federico, estupendo artículo para estrenar el nuevo curso; me uno a la duda de JF sobre qué se entiende verdaderamente por talento, y cómo se mide. Abrazos, Am

  • No sé, Federico, pero por más que varios indicadores señalen la validez de la metáfora de Florida e incluso su incremento tendencial, me cuesta pensar que sea así. Antes de llegar a la parte en que lo citas, estaba pensando que el auge de internet y las NT debería minimizar el lugar físico donde uno está. De hecho, las facilidades del transporte y las comunicaciones hacen que hoy más que nunca el trabajo creativo pueda realizarse en cualquier sitio y en cualquier sitio se pueda estar razonablemente al tanto de las innovaciones. Lo cual no quiere decir que no influya el lugar donde uno vive, pero tanto como para concluir con tu dicotomía final … No sé, repito.

  • Está claro que Richard Florida y sus investigaciones sobre las “clases creativas” pertenecen a la ortodoxia del pensamiento más escorado hacia la competitividad exacerbada. Por eso ha tenido un éxito tan brutal entre las estamentos intelectuales dirigentes en Norteamerica. Florida identifica el talento con dos palabras clave, creatividad y ambición, que llevan aparejadas según el acceso a una mejor remuneración. Y en cuanto a la homogeneización de los lugares a los que se refiere el Sr. Panciutti lo que está claro es que a los efectos del talento, el mundo se está dividiendo en dos tipos de lugares: aquellos que ofrecen trabajo de muy baja cualificación cuando lo hay y, por tanto, mal pagado y otros en los que se concentra el cada vez más escaso trabajo altamente innovativo en el diseño, las finanzas, el entretenimiento y los servicios de alto valor añadido que dirige las formas de organización económica actual y, en consecuencia, acumula las mejores rentas y remuneraciones.
    En las condiciones actuales de evolución del sistema, un grupo de personas cada vez más exiguo concentra la mayor parte del poder adquisitivo y de las rentas en unos espacios cada vez más reducidos, incluso dentro de las mismas megaregiones a las que hace referencia Florida.
    Espero haberles aclarado algo a los que me preguntan aunque no son mis ideas sino las de Florida.

  • Anonymous

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